Mi traducción del soneto 29 de Shakespeare
Cuando, sin suerte y con mala fama en soledad lamento mi abandono y elevo mis inútiles lamentos al cielo que no me escucha me miro y maldigo mi fortuna, queriendo tener más esperanza, mejor aspecto y más amigos, deseando de uno el poder y de otro las posesiones, siendo infeliz con lo que más disfruto, entonces casi despreciándome así pensando, por ventura me acuerdo de ti y entonces el alma mía, (como la alondra que al despuntar el alba, desde esta callada tierra) canta himnos a las puertas del cielo pues el dulce recuerdo de tu amor me hace muy feliz y no lo cambio por tronos ni por reinos.