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Mi traducción del soneto 29 de Shakespeare

Cuando, sin suerte y con mala fama en soledad lamento mi abandono y elevo mis inútiles lamentos al cielo que no me escucha me miro y maldigo mi fortuna, queriendo tener más esperanza,  mejor aspecto y más amigos,  deseando de uno el poder y de otro las posesiones, siendo infeliz con lo que más disfruto, entonces casi despreciándome así pensando, por ventura me acuerdo de ti y entonces el alma mía, (como la alondra que al despuntar el alba, desde esta callada tierra) canta himnos a las puertas del cielo pues el dulce recuerdo de tu amor me hace muy feliz y no lo cambio por tronos ni por reinos.

Mi traducción de When You Are Old, de Yeats

Cuando ya estés mayor, gris y sucumbas al sueño y ya te quedes dormida junto al fuego, recuerda estos versos y léelos lentamente, soñando con la dulzura y el misterio que hubo en tu mirada; ¡Cuántos se fascinaron con tu gran belleza, cuántos te quisieron o confundieron admirar tu belleza con amor! Pero a uno le gustó tu alma peregrina y vio más que tu bello rostro cambiante; Entonces, buscando el calor de las llamas, lamenta, con algo de tristeza, cómo el amor pasó de largo, cruzó las montañas, y desapareció entre las estrellas.

Mi traducción del monólogo de Hamlet sobre el suicidio y el terror de la muerte - To be or not to be.

Vivir, o no vivir. De eso se trata. ¿Será más noble padecer los ataques y embates de la bulliciosa fortuna, o enfrentar en armas una avalancha de dificultades y vencerlas? Morir, dormir… no más… y al dormir decir que terminan el sufrimiento y los mil dolores propios de la carne… ¡es un final tan deseable! ¡Morir! ¡Dormir! ¿Dormir? ¿Acaso soñar? Oh, ahí está el problema. Porque hay que pensar en lo que pueda llamarse «sueños» en aquel sopor de la muerte cuando hayamos dejado atrás esta frágil forma. Eso es lo que hace que esta vida tan larga sea tan dura. Pues, ¿quién soportaría las humillaciones y azotes del tiempo, la maldad del opresor, la insolencia del orgullo, la punzada del amor despreciado, la demora de la justicia, la burla del gobierno y el vil insulto que la paciencia tolera, si pudiera buscar liberación al filo de un simple puñal? ¿Quién quisiera llevar tantas cargas, aguantar y esforzarse bajo el peso de una vida abrumadora de no ser por el terror de algo después de la muer...

Mi traducción del soneto 18 de Shakespeare.

  ¿Te pareces a un día estival? Eres más hermosa y más dulce. Los vientos fuertes sacuden las suaves flores de mayo y el verano rápido se escapa.  A veces arde con furia el astro rey; a veces su dorado rostro mengua,  y toda la belleza un día perece, porque así lo ordena el tiempo o sin razón alguna. Pero la luz en ti no morirá jamás.  Tu hermosura vivirá por siempre y en la larga noche nunca te verás,  y aunque un día irás de la mano con los años,  juro que mientras me quede vida y te lo pueda entregar,  tendrás mi cariño y te habré de recordar.

Mi traducción de Song, de Longfellow

Mientras que, oculto de la luz del día, el río oscuro y silencioso recorre su camino sinuoso entre ramas que se estremecen, la niebla de plata aparece  sobre las copas de los árboles y devela el sendero secreto de la corriente callada. Así, lo que se piensa  brota de lo que solo se siente y cual torrente silencioso escapa del frío corazón. ¡Mas pronto las nubes que obscuran la mirada reluciente del amor se apartarán y por fin  se descubrirán los secretos!

Mi traducción de un poema anónimo que se encuentra en Francia en el Camino de Santiago entre Saint -Jean-Mirabel y Figeac.

  Peregrino, ¿a dónde vas? ¿Por qué haces este largo viaje? Caminante, ¿a dónde vas con tu morral como único equipaje? ¿Quizás no sabes quién te guía en este camino? Tal vez sea la fe. Tal vez no seas cristiano. Hace ya más de mil años que nació la gran aventura. Viajero, eres tú descendiente de quienes la imaginaron. Pasarás por regiones, ciudades, comunas y pueblos. Las piedras te contarán la historia del peregrinaje. Tendrás que cruzar ríos, montañas, los Pirineos. Ayer esa era la frontera. Ahora vas a escalar durante horas. Entonces llegarás a España. Sobre el Camino sufrirás como el emperador Carlomagno que también estuvo allí. Con los vascos cantarás, vino de La Rioja beberás. En Castilla te quemarás  y a Galicia llegarás. Y cuando solo, entre tanta gente, a la distancia veas la catedral del apóstol el camino nunca olvidarás.

Mi traducción de «Ulysses» de Alfred, Lord Tennyson

De poco sirve que como rey ocioso en este callado hogar, entre estas rocas estériles y atado a una esposa anciana yo imparta leyes a cada uno de estos salvajes, avaros, perezosos, glotones e irrespetuosos. No puedo dejar de viajar. Voy a vivir todo lo que pueda. He disfrutado mucho en todo momento; he sufrido de todo, tanto con quienes me han amado y en soledad, en tierra firme y cuando entre fuertes corrientes las lluviosas Híades alteraban al calmo mar. Me he hecho famoso, pues andando siempre con un corazón ansioso es mucho lo que he visto y conocido: ciudades, tradiciones, climas, concejos, y gobiernos por mí mismo y honrado por todos, y el embriago del fragor de la batalla junto a mis pares entre los vientos de las lejanas planicies troyanas. Soy parte de todo cuanto he conocido. Mas toda experiencia no es más que un portal a través del cual brilla ese mundo que no he visto cuya frontera se desvanece siempre y cada vez que me muevo. ¡Cuán aburrido es detenerse, fijar un final, dej...